"En nuestro tiempo apareció un tal Jesús , de gran fortaleza, rostro venerable, ojos serenos y abundante barba. Sus discípulos le llamaron Hijo de Dios, pues resucitó muertos y curó enfermedades."
Según la escueta respuesta del Señor, uno se salva, amando a Dios y al prójimo. Y, a ese prójimo que hoy nos invita a amar, no hay que buscarlo lejos, leer más.
REFLEXIÓN HOMILÉTICA DEL EVANGELIO DE HOY DOMINGO 11 DE JULIO, DOMINGO XV (C) (Lucas, 10,25-37)
DOMINGOXV(C)(Lucas, 10,25-37)
- En el Libro del Deuteronomio, Moisés nos da un sabio consejo: la necesidad de acercarnos a Dios para “escuchar” su Palabra.
"Escucha al Señor Tú Dios" (Moisés)
- Y nos dice, “escucha”, porque que, no es lo mismo oír, que escuchar. Y es importante tenerlo en cuenta cuando, de distintas formas, recibimosla Palabra de Dios, para no limitarnosa oír, sino ¡tratar deescuchar!.
ELEVANGELIO
- En la 1ª parte, Jesús, a instancias de un letrado, responde a la cuestión más trascendental e importante que debiera preocupar al hombre:
¿Qué tengo que hacer para salvarme?
- Y, en su respuesta, el Señor, “no se va por las ranas”. Jesús va “al grano”,"Amarás al Señor....., y al prójimo como a ti mismo". Y es que, enestas dosvertientes del amor, se encuentra la síntesis de todos los demás mandamientos y de todas las virtudes cristianas.
- En la 2ª parte, a Jesús le hacen otra pregunta, no menos importante y comprometedora: ¿Quién es nuestro prójimo? La respuesta de Jesús no puede ser también más concreta: Tu prójimo es, -viene a decir el Señor- “todo hombre que sufre alguna necesidad y pasa a tu lado, porque al cristiano, ningún dolor o necesidad ajena, nos puede ser indiferente. El cristianonunca puede pasar de largo ante una necesidad de su prójimo”.
- En ese intento –como hemos dicho al principio- por “escuchar” a Dios, podríamos preguntarnos: ¿Qué habrá querido el Señor decirnos al incluir en su parábola ese anti-testimonio de un sacerdote y de un levita?Porque ambos practicaban el culto a Dios y a la religiosidad oficial.
Aunque nos duela, es un duro golpe, una llamada de atención, al pietismo, a la beatería, a esas falsas formas de una "religiosidad" sin compromiso. El mensaje de esta parábola va especialmente dirigido a nosotros, a los queestamos más cerca del Señor y, con el, nos quiere advertir el Señor que, no podemos ampararnos en los actos de piedad como excusapara descuidar el compromiso con nuestros prójimos. (Fe y vida)
- En muchas ocasiones, es posible, que sólo podamos ayudar al prójimo con la oración. Pero, ¡atentos! que eso no nos debe servir de excusa para que siempre, debamos “mojarnos”, hasta donde podamos, con nuestro personal compromiso, como lo hizo el buen samaritano. El comportamiento del levita y del sacerdote, son una tentación constante, incompatible con nuestra condición de creyente, de no querer comprometerse y “escurrir el hombro”.