"En nuestro tiempo apareció un tal Jesús , de gran fortaleza, rostro venerable, ojos serenos y abundante barba. Sus discípulos le llamaron Hijo de Dios, pues resucitó muertos y curó enfermedades."
Celebración del "DOMINGO DE RAMOS". Inmediaciones de la Catedral. 28/03/2010
SEMANA SANTA
Hoy Día 28 de Marzo
Domingo de Ramos
INMEDIACIONESDELASANTAIGLESIACATEDRAL
A las 10 de la mañana
El Excelentísimo y Reverendísimo Señor Obispo
Don Bernardo Álvarez Afonso
Bendijo los Palmos y Olivos
Seguidamente tuvo lugar la
Procesión Solemne de Ramos
hasta la Parroquia de
Nuestra Señora de la Concepción
EL OBISPO INVITA A CONTEMPLAR LAS ACTITUDES DE JESÚS
FRENTE A LA PASIÓN, Y A IMITARLAS
Poco después de las diez de la mañana, y en un lateral de la cerrada Catedral de La Laguna, el Obispo comenzaba la celebración del Domingo de Ramos bendiciendo, precisamente, las palmas y olivos. Desde allí, esta vez sin la imagen del llamado 'Señor de la Burrita', con una nutrida presencia de fieles, la procesiónsedirigióaltemplodeLaConcepción,donde se celebra en este instante la solemne eucaristía de la jornada. Tras la Misa se espera que se realice la procesión de la "entrada de Jesús en Jerusalén, acompañada de su Hermandad.
En la homilía de este día, pórtico de la Semana Santa, elPrelado destacará que “estamos comenzando estos días, como señala S. Pablo, porque Jesús es Señor”; " poreso, todalenguaproclama, también ahora, que Jesús es Señor, para gloria de Dios Padre". Ensuprimeraintervención de estos días, el Obispo invita a reflexionar sobre las actitudes de Jesús, talycomosereflejan en el relato de la Pasión que se lee en la Misa de esta jornada. Así, Álvarez enfatizó la vivencia de Jesús de: la misericordia, el consuelo, el hacer el bien a los que le hacían mal,la misericordia, el cumplimiento de la voluntad del Padre, su inocencia, etc.
Para el Obispo, contemplar a Jesús viviendo su pasión, provocó en las multitudes de entonces, en el centurión romano, en Pedro, etc. la "conversión del corazón", el cambio de vida. Ojaló -enfatizó- "eso ocurratambiénennosotros,encadaunoestosdías;quecontemplandolaPasión del Jesús, su muerte y resurrección, sus modo de vivir, sus actitudes, nos convirtamos de corazón", cambiemos algunas cosas de la vida, volvamos más y mejor a Dios y al servicio a los hermanos
"Prestemos atención a lo importante y grande de la Semana Santa y no nos quedemos en los aspectos más periféricos, por muy bellos que sean". Así se expresó, por otra parte, el Obispo, Bernardo Álvarez. El preladoinvaríensedirigióunmensaje pastoral titulado con la expresión de Jesús: "el que tenga oídos, que oiga". Sería lamentable, diceÁlvarez, "que pasemos por la Semana Santa, sin que la Semana Santa pase por nosotros. No tiene razón de ser una Semana Santa con un corazón lejos de Dios".
"También yo quiero, en esta ocasión -proponeÁlvarez -utilizarlafrase de Jesús en relación con un tema de vital importancia para nuestras comunidades y, en ellas, para cada fiel cristiano: "Es Semana Santa: "el que tenga oídos, que oiga". Sí, dice el Obispo Nivariense, presten atención porque la Semana Santa es el gran mensaje de Cristo Resucitado, el que vive, elque estuvo muerto pero ahora está vivo por los siglos de los siglos. Además, según Bernardo Álvarez, "pordiversascausas (sociales, culturales, a veces políticas y hasta religiosas) existe el peligro real de reducirlaSemanaSanta. Ella es, ante todo “una celebración litúrgica, la más importante del Año Cristiano". El Obispo - siguiendo al Papa - invita a cada uno a vivir esta Semana Grande con "manos inocentes y corazón limpio". "Manosinocentes son manos que no se usan para actos de violencia. Son manos que no se ensucian con la corrupción, con sobornos.Corazónpuro - dice-esun "corazón que no finge y no se mancha con la mentira y la hipocresía; un corazón transparentecomoelaguadeunmanantial, porquenotienedobleces.Espurouncorazónqueno se extravía, un corazón cuyo amor es verdadero". Celebrar la Semana Santa, para Álvarez, "esmirar a Jesucristo, no como un personaje del pasado y sin vida personal actual, sino como Aquél que constantemente nos habla y nos da vida